El aspirante a la alcaldía plantea una gestión municipal cercana a la gente, donde las comunidades participen en la identificación de sus necesidades, la planificación de las obras y la búsqueda de soluciones a los principales problemas del municipio.
DUVERGÉ, provincia Independencia.— El munícipe Carlos Bello, aspirante a la alcaldía del municipio de Duvergé, considera que el desarrollo municipal debe construirse con la participación activa de las juntas de vecinos, las organizaciones sociocomunitarias y los diferentes sectores que conforman la sociedad.
Su planteamiento parte de una premisa fundamental: quienes conocen de primera mano las necesidades de cada barrio, sector y comunidad son sus propios habitantes, por lo que deben tener un espacio permanente en la planificación de las políticas públicas y las iniciativas orientadas al desarrollo local.
Para Bello, el ayuntamiento no debe limitarse a administrar los recursos municipales y ejecutar obras, sino que también debe convertirse en una institución abierta al diálogo, capaz de escuchar a los ciudadanos, identificar prioridades y articular esfuerzos para mejorar la calidad de vida de los munícipes.
Las comunidades deben ser protagonistas del desarrollo
La visión que plantea Carlos Bello apuesta por fortalecer la relación entre las autoridades municipales y las organizaciones comunitarias, entendiendo que una gestión local eficiente necesita del conocimiento, la experiencia y la colaboración de quienes viven diariamente la realidad de sus comunidades.
En ese sentido, las juntas de vecinos deben desempeñar un papel activo en la identificación de las necesidades de sus respectivos sectores, desde las demandas de infraestructura y servicios públicos hasta las iniciativas sociales, deportivas, culturales y ambientales.
De igual manera, las asociaciones comunitarias, los clubes deportivos, las organizaciones juveniles, las entidades culturales, las iglesias y otros actores sociales pueden contribuir a construir una agenda municipal que responda a las verdaderas prioridades de la población.
La propuesta busca superar una dinámica en la que las comunidades se limitan a presentar solicitudes ante las autoridades, para avanzar hacia un modelo en el que participen también en la planificación, el seguimiento y la evaluación de las soluciones.
Una alcaldía que escuche, planifique y rinda cuentas
Entre los principios que podrían orientar esta visión de gestión se encuentran la participación ciudadana, la transparencia, la planificación y la rendición de cuentas.
Para materializar estos objetivos, el municipio necesita espacios de diálogo periódico entre las autoridades y los representantes comunitarios, así como mecanismos que permitan establecer prioridades y dar seguimiento a los compromisos asumidos.
Una propuesta de esta naturaleza podría apoyarse en encuentros comunitarios por sectores, mesas de trabajo con las juntas de vecinos y mecanismos de presupuesto participativo que permitan discutir las necesidades más urgentes y establecer criterios claros para la inversión de los recursos municipales.
Asimismo, sería importante que los ciudadanos pudieran conocer cuáles proyectos han sido priorizados, cuáles se encuentran en ejecución y qué resultados se han alcanzado.
De esta manera, la participación comunitaria dejaría de ser una práctica ocasional para convertirse en una herramienta permanente de gestión pública.
El desarrollo de Duvergé requiere unidad y visión de futuro
El crecimiento de Duvergé demanda esfuerzos coordinados entre el gobierno municipal, las instituciones del Estado, el sector productivo, las organizaciones sociales y la ciudadanía.
Los desafíos relacionados con los servicios públicos, el mantenimiento de los espacios comunes, la infraestructura, las oportunidades para la juventud y el fortalecimiento de la economía local requieren planificación y capacidad de articulaci











