En tiempos donde la política se asume como la posibilidad de hacer lo que conviene. Son pocos aquellos que logran entender que para liderar se debe asumir compromisos más allá del momento y la conveniencia.
Desde la creación del PRM, en momentos en que la coyuntura no era del todo favorable para esta organización política. No todos estuvieron dispuestos a mostrar sacrificios coherentes entre la práctica y el discurso.
Es cuándo Carolina Mejía decidió jugarse las cartas y acompañar el entonces candidato de 2016 Luis Abinader como su compañera de fórmula. Momentos en que todos sabíamos de forma anticipada los resultados.
Carolina Mejía no vaciló tampoco cuando su partido le solicitó asumir la secretaria general del partido en 2018. Mucho menos rechazó la petición de su partido para que Asuna la candidatura a la alcaldía del Distrito Nacional en 2020, Cuando a otros le hicieron la propuesta y decidieron preservarse para otras posiciones. Toda vez que la coyuntura del momento era muy favorable para el PRM. Como olvidar que Carolina Mejía asume de nuevo ser candidata municipal en 2024 a petición del presidente Luis Abinader, aún habiendo repetido que no le interesaba asumir la reelección en dicha posición.
La dos veces Secretaria General del PRM, en una muestra de compromiso y sacrificio partidario, nunca vacila ante las coyunturas que le convocan a mostrar su condición de dirigente de primer nivel de su partido y como sabemos, siempre ha dicho presente ante la solicitud del partido.
Evidentemente que está mujer, cuyo amor y dedicación a su partido no pasa por el mero capricho de asumir posiciones de vitrinas y pasarelas del oportunismo. Dirigente comprometida con su partido, gobierno y presidente. Que además se mantiene desde la creación del PRM escuchando y apoyando sus compañeros. Tiene el average positivo de surcar espacios como resultado de una coherente participación que le ha llevado a dejar su agenda a un lado para priorizar el partido y los intereses de la mayoría. Liderazgo que ha mostrado con hechos que su desprendimiento no es el producto de un teatro, sino, más bien, de la convicción propia de quien le duele la institución y su gente.
Evidentemente que diferente a otros Carolina Mejia si puede decir que aspira a representar su partido y militancia en torneos donde se supone se valora la condición de lucha y dedicación a la marca. En contraposición de quienes le interesaría aprovecharse del esfuerzo de todos, presumiendo de forma oportunista, una militancia que solo usan para provecho particular.




